martes, 13 de septiembre de 2016

Hay dos clases de poetas


Estoy a la mitad del proyecto y creo que estoy bien con los tiempos. La próxima entrega es a finales de septiembre y estoy recuperando el tiempo perdido. Me he propuesto una cuartilla por día, cosa que hasta hoy he logrado. Curiosamente ahora estoy trabajando en un capítulo de la novela donde el poeta se ha propuesto escribir un poema por día, cosa que por distintos motivos no logra alcanzar. 

Me divierte hacer lo que hago y eso también es importante.

Dejo acá un enlace  con el capítulo 5

lunes, 5 de septiembre de 2016

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Pensaba invertir el dinero de la beca en un montón de cosas que pudiera utilizar para escribir. Pensé, por ejemplo, en organizadores gráficos, pizarrón de corcho, tachuelas, post its, pintarrones, plumones, etc., Cualquier invento que me sirviera para darle sentido, asegurarle un curso a mi trabajo.

Ahora me alegra no haberlo hecho. Creo que sólo serían acumuladores de ocio, y servirían como excusa para perder el tiempo; tiempo que debería dedicarle a la novela. 

Tal vez diría algo así como: "no podré escribir sino hasta que le encuentre un sentido a todo esto" un sentido que tal vez no existiría.

Escribo en un cuaderno de los Jean Book, una libreta que ni siquiera compré yo. La encontré en la casa. Tal vez la dejaría una de mis hermanas. 

Escribo a lápiz, hasta ahora me he gastado seis.

He estado acumulando la chingaderita de lápiz que sobra, pedacitos de unos diez centímetros, o menos, para ver cuántos me acabo al final del proyecto.

El dinero que le he invertido a la novela podría decirse que es en libros, y hasta eso no creo que haya comprado tantos. El que me gustaría adquirir ahora es el de Natsume Soseki, Soy un gato, que retrata con humor el punto de vista de un gato que vive con su amo, que es maestro.

Ya veremos, la bebé necesita pañales 

y Lisa necesita frenos.

sábado, 20 de agosto de 2016

Con el rabo entre las patas





Actualmente me encuentro trabajando en los primeros capítulos de la segunda parte, esto sin dejar de lado la revisión. Vuelvo a leer el producto cada que tengo oportunidad y me doy cuenta de que tal idea sonaría mucho mejor si sustituyera ciertas palabras, o dado el caso, eliminar ideas completas. No me cuesta trabajo presionar el suprimir. Leo, releo y si no me convence del todo, eso se tiene que ir.

¿Alguna otra cosa?
No olviden comentar...
Capitulo 4 aquí

martes, 9 de agosto de 2016

Cano de Luna: el Profesor



Epígrafes; una parte importante de mi proyecto fue la idea de agregar un epígrafe poético por cada capítulo. Para esto me encuentro leyendo poesía como nunca. Lógicamente estos deben embonar. 

Todavía hay algunos capítulos, como este, que no lo tienen, pienso que no debería detenerme tanto en ellos sino seguir escribiendo.

Poco a poco los voy encontrando.

jueves, 4 de agosto de 2016

Apuntes sobre Aspectos de la novela II



Definamos el argumento. Hemos descrito la historia como una narración de sucesos ordenada temporalmente. Un argumento es también una narración de sucesos, pero el énfasis recae en la casualidad. Una historia es: "El rey murió y luego murió la reina". Un argumento es: "El rey murió y luego la reina murió de pena". Se conserva el orden temporal, pero se ve eclipsado por la sensación de causalidad. O también: "La reina murió, nadie sabía porqué, hasta que se descubrió que fue de pena por la muerte del rey". Este es un argumento con misterio, forma que admite un desarrollo superior. Suspende el orden temporal y se distancia de la historia tanto como lo permiten sus limitaciones. Consideremos la muerte de la reina. Si es una historia, preguntaremos: "¿Y luego, qué pasó?" Si es un argumento, preguntaremos: "¿Por qué?" Esta es la diferencia fundamental entre estos dos aspectos de la novela.

...

La memoria y la inteligencia se hallan íntimamente relacionadas, pues sin recordar no podemos entender. Si cuando muere la reina hemos olvidado la existencia del rey, nunca descubriremos lo que causó su muerte. El argumentista confía en que nosotros recordemos y nosotros esperamos de él que no deje cabos sueltos. Cada acto o cada palabra del argumento deben contar; la trama debe ser económica y sucinta; incluso cuando es complicada debe ser orgánica y estar exenta de materia inerte. Puede ser difícil o fácil, puede -y debe- albergar misterios, pero no debe confundir.

Edward Morgan Forster



miércoles, 13 de julio de 2016

Cano de Luna: el Poeta


Para esta novela intenté hacer un cambio en la forma que había utilizado en mis trabajos previos; solía narrar en tiempo pasado. 

Luego de haber leído varios autores que emplearon el tiempo presente, se abrió ante mis ojos todo un nuevo panorama. 

Enlace

jueves, 7 de julio de 2016

Toma dos


He trabajado algunos cambios en la novela. 

Según como lo entiendo cada línea debe contar y estas en particular no contaban mucho, se trata de algunas ideas que sonaban bien en mi cabeza, pero no supe trasladar al papel, o no lo hice con la intensidad que deseaba.

En este sentido tenemos cosas que se tuvieron que ir, como ese párrafo donde criticaba a los largos prólogos que alaban a los poetas muertos. (Tal vez pueda reciclar esta idea, trabajarla y agregarla más delante.)

También le dije adiós a las parejas de escritores. Las parejas que no terminaron bien. Creo que lo que quise decir ya estaba escrito y este fragmento sólo le estorbaba.

Por otra parte reconstruí algunas frases para darle más agilidad y trabajé en el aumento de ciertos capítulos que se quedaban muy cortos. 

Como diría un director de cine, la primera toma quedó bien, pero puede quedar mejor. 

Estoy por terminar la primera parte y me siento entusiasta por lo que viene.